Santo Domingo. La crisis humanitaria en Gaza ha alcanzado un punto extremo: médicos y enfermeros están colapsando de hambre mientras intentan mantener con vida a pacientes en condiciones igualmente críticas. En el Hospital Nasser, al sur del enclave, el doctor Mohammad Saqer se desmayó durante una jornada de 24 horas, debilitado por la falta de alimentos.
“Esto no es una enfermedad, es hambre real. No hay azúcar, no hay comida”, expresó Saqer, quien logró reincorporarse al trabajo tras recibir suero y jugo de un colega extranjero. Como él, muchos otros profesionales han sufrido desmayos en medio de sus funciones, incluyendo cirujanos que perdieron el conocimiento durante operaciones esta misma semana, según confirmó el doctor Fadel Naim, director del hospital Al-Ahli Al-Arabi, en el norte de Gaza.
Los testimonios médicos se suman a las advertencias de más de 100 organizaciones humanitarias internacionales, que alertan sobre la gravedad de la situación: “Estamos viendo a nuestros propios colegas y socios consumirse ante nuestros ojos”.
El doctor Saqer resume la angustiosa realidad con una imagen poderosa: “Hambrientos tratando a hambrientos, los débiles tratando a los débiles”. El personal sanitario recibe apenas un plato de arroz al día, mientras la emergencia alimentaria continúa deteriorando las condiciones de vida en Gaza, sin señales inmediatas de alivio.
