LOS ÁNGELES. – Una jueza federal ordenó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) cesar los arrestos migratorios sin causa probable en el área de Los Ángeles, al considerar que las detenciones se realizaban con base en raza, idioma o profesión, violando los derechos constitucionales de los afectados.
La decisión, emitida por la jueza Maame Ewusi-Mensah Frimpong, establece que el DHS deberá definir nuevos protocolos para justificar una “sospecha razonable” sin recurrir a perfiles étnicos, la presencia en espacios públicos como paradas de autobús, o la ocupación laboral de las personas detenidas.
El fallo responde a una demanda presentada por la ACLU del Sur de California en representación de cinco personas y varias organizaciones, que alegaron la ejecución de arrestos inconstitucionales durante la administración Trump. La orden es válida para siete condados del Distrito Central de California, incluyendo Los Ángeles.
La jueza también ordenó al DHS documentar y compartir regularmente información sobre los arrestos con los abogados de los demandantes, y prohibió negar el acceso a representación legal a los detenidos en el centro conocido como “B-18”, donde se han denunciado condiciones inhumanas como falta de camas, duchas y atención médica.
Frimpong señaló que el Gobierno no presentó evidencia suficiente que justificara los arrestos bajo criterios legales válidos. “Es difícil para el tribunal creer que no se pudo encontrar un solo caso con un informe de por qué alguien fue atacado”, expresó durante la audiencia previa al fallo.
La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, criticó la decisión, alegando que un juez “socava la voluntad del pueblo estadounidense”. Sin embargo, figuras como el gobernador de California, Gavin Newsom, y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, celebraron la medida como una victoria legal y un avance en la defensa de los derechos de todos los residentes.
Desde su regreso al poder, el presidente Donald Trump ha endurecido las medidas contra la inmigración, incluyendo el despliegue de la Guardia Nacional en Los Ángeles y el impulso a deportaciones masivas en ciudades santuario.
