MADRID. – La LaLiga ha rechazado la solicitud del Real Madrid para aplazar su partido contra Osasuna, programado para el próximo 19 de agosto, y ha negado la existencia de un acuerdo previo con el sindicato AFE y los clubes sobre la modificación del calendario en caso de que el club blanco o el Atlético alcanzaran la fase final del Mundial de Clubes.
La petición fue presentada por Emilio Butragueño en representación del Real Madrid, amparándose en un compromiso verbal alcanzado entre todas las partes para permitir seis semanas de descanso (vacaciones y pretemporada) a los jugadores que participaron en el torneo internacional.
En una carta formal, LaLiga no solo se opuso al aplazamiento, sino que advirtió que, en caso de que la RFEF lo apruebe, será la propia patronal del fútbol español quien propondrá la nueva fecha para la disputa del encuentro. Además, calificó de “improbable” que el Juez Único de Competición acepte el aplazamiento por no tratarse de una “causa mayor”.
La polémica gira en torno a un acuerdo verbal que, según AFE, fue validado en una llamada posterior al envío de su propuesta de calendario el pasado 16 de mayo. LaLiga, sin embargo, alega que el presidente Javier Tebas nunca lo confirmó públicamente, por lo que no reconoce su validez.
El sindicato AFE había aceptado que la jornada inicial se jugara desde el 17 de agosto, con la condición de que se respetaran los tiempos de descanso si Madrid o Atlético llegaban a instancias finales del torneo FIFA. La negativa actual ha generado malestar en el club blanco y en los representantes de los jugadores, como Carvajal y Koke, quienes habían sido parte activa en las negociaciones.
La decisión final ahora queda en manos de la RFEF, mientras el Real Madrid analiza los pasos a seguir en un nuevo capítulo del conflicto de calendario que enfrenta a clubes, LaLiga y el sindicato de futbolistas.
