Madrid. – El Real Madrid vive una transformación profunda bajo la dirección de Xabi Alonso, quien ha impuesto una intensidad inédita que ya se refleja en los números. En contraste con la imagen pasiva mostrada ante el Arsenal en los cuartos de final de la pasada Champions, donde el equipo corrió 21,2 km menos, ahora los blancos compiten al máximo nivel físico con los grandes de Europa.
En su gira por Estados Unidos, el equipo ha registrado cifras destacadas: 237 presiones defensivas en la primera parte ante el Borussia Dortmund y 234 contra la Juventus, según datos de FIFA. El cambio no es solo táctico, sino cultural: todos presionan, todos corren.
Un caso emblemático es el de Arda Güler, quien robó cuatro balones solo en la primera mitad contra los alemanes y realizó 48 presiones defensivas, más que cualquier otro jugador del partido. El técnico exige ese esfuerzo colectivo incluso a las estrellas. En entrenamientos, se le ha visto apretar a Mbappé y corregir con firmeza a Asensio, sin importar jerarquías.
En cuanto a distancia recorrida, el nuevo Madrid ha acortado brechas. En cinco partidos del Mundial de Clubes, acumula 551 km, muy cerca del PSG (560,8 km) y del Chelsea (553,7 km). Incluso, supera por 34,7 km al Fluminense, otro de los favoritos.
“La intensidad es brutal”, comenta una fuente del vestuario. Y es que este Madrid ya no se esconde detrás de su calidad técnica: ahora también corre, presiona y muerde como un auténtico candidato a todo.
