Santo Domingo. Los mercados internacionales reaccionaron con fuerza a los ataques ordenados por Estados Unidos contra tres centrales nucleares iraníes, con una subida inmediata en los precios del petróleo y una caída en los principales índices bursátiles estadounidenses, reflejando el temor a una escalada del conflicto entre Irán e Israel.
Los futuros del crudo estadounidense subieron un 3,6 %, cotizándose alrededor de US$ 76,47 por barril, mientras que el Brent, referencia global, aumentó un 3,2 %, hasta los US$ 74,59. La posibilidad de represalias iraníes y de un eventual cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita más del 25 % del comercio marítimo de petróleo, ha generado preocupación entre economistas y analistas energéticos.
En Wall Street, los futuros del Dow Jones cayeron 250 puntos (0,6 %), al igual que los del S&P 500 y el Nasdaq, con bajas de 0,6 % y 0,7 %, respectivamente. En contraste, el dólar estadounidense subió 0,3 %, comportamiento típico en escenarios de inestabilidad global, aunque algunos analistas cuestionan si seguirá actuando como refugio bajo las políticas de “Estados Unidos Primero”.
Las acciones israelíes se beneficiaron tras los ataques, alcanzando máximos históricos, con el Tel Aviv 125 subiendo 1,8 % y el TA-35 un 1,5 %. La percepción en los mercados es que la ofensiva podría reducir la amenaza nuclear iraní. Sin embargo, cualquier interrupción prolongada en el flujo de petróleo podría tener efectos inflacionarios significativos para la economía estadounidense.
