Dajabón. – Con el objetivo de aumentar la resiliencia de infraestructuras educativas e hídricas en la República Dominicana, Cuba y Haití, se desarrolló una primera jornada de formación binacional dirigida a técnicos de Haití y República Dominicana, como parte de una estrategia regional para fortalecer la respuesta ante desastres naturales.
La capacitación, financiada por la Coalición para las Infraestructuras Resilientes a los Desastres (CDRI) a través del fondo IRAF, se realizó bajo el proyecto Infraestructura para Estados Insulares Resilientes (IRIS). Fue facilitada por la Escuela Nacional de Gestión de Riesgos, la Dirección de Gestión Ambiental y Riesgo del Ministerio de Educación, y la ONESVIE, con el acompañamiento del PNUD.
Durante el curso-taller se presentó la herramienta Índice de Seguridad Escolar Escuelas Seguras (ISCERD), diseñada para evaluar la seguridad de los planteles escolares, tomando en cuenta infraestructura, gestión de riesgos y preparación ante emergencias, con una perspectiva de género e inclusión.
Las entidades participantes coincidieron en que proteger las escuelas ante fenómenos climáticos no es solo una medida de prevención, sino una inversión en equidad, desarrollo y derechos humanos. En un contexto donde los desastres naturales serán más frecuentes e intensos por el cambio climático, garantizar infraestructuras seguras es clave para el aprendizaje continuo y digno de niños y niñas en toda la región.
