SANTO DOMINGO. – El vocero de los diputados de Fuerza del Pueblo, Rafael Castillo, valoró como positiva la segunda reunión encabezada por el presidente Luis Abinader, en la que participaron los expresidentes Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina, para buscar soluciones a la crisis haitiana y su impacto en la inmigración ilegal hacia la República Dominicana.
Durante su intervención en el programa Tras las Huellas, del periodista José Cuevas, Castillo expresó su respaldo a toda iniciativa que contribuya a regularizar la inmigración irregular haitiana. “Todo lo que se haga en favor de controlar esta situación debe ser bienvenido”, afirmó el legislador, destacando la urgencia de establecer políticas claras y efectivas.
El congresista informó que se conformarán seis comisiones desde el Consejo Económico y Social (CES) para trabajar propuestas específicas que ayuden a transformar la frontera en un área segura y a sentar las bases de una solución duradera.
Castillo advirtió que Haití carece actualmente de institucionalidad, lo que dificulta cualquier canal de diálogo. Sin embargo, reconoció como un hecho trascendental la reunión del actual presidente con tres exmandatarios, un gesto que –dijo– marca una ruta clara hacia una respuesta nacional coordinada.
Propuso también considerar la creación de una misión militar internacional para restablecer el orden en Haití y permitir elecciones que devuelvan la gobernabilidad a esa nación.
Durante el encuentro, el presidente Luis Abinader sostuvo que la situación requiere un esfuerzo conjunto y que “las decisiones como país serán definidas mediante consenso nacional y diálogo respetuoso”. Subrayó que el compromiso dominicano debe estar orientado a proteger la soberanía, garantizar la seguridad nacional y preservar la dignidad del pueblo dominicano.
Con la participación del Consejo Económico y Social, representado por Rafael Toribio, el mandatario reiteró que “en tiempos difíciles, la grandeza de una nación se mide por su capacidad de encontrar unidad en la diversidad”.
El proceso de diálogo entre sectores políticos y sociales refuerza una estrategia común para enfrentar la compleja crisis haitiana desde la coherencia institucional y la solidaridad internacional.
