Santo Domingo. – En los inicios del béisbol moderno, existía una controvertida maniobra conocida como el “fair-foul”, una táctica que, aunque legal en su momento, fue eliminada por considerarse antideportiva.
El “fair-foul” consistía en que un bateador golpeaba la pelota de manera que tocara el bate, cayera en territorio foul y luego rodara hacia zona válida (fair), convirtiéndose en un hit legítimo. Esta jugada confundía a la defensa, que al percibir la bola como foul, no reaccionaba de inmediato, permitiendo al corredor llegar con facilidad a primera base.
Aunque era ingeniosa, la técnica fue vetada porque explotaba un vacío en las reglas, y se entendía que comprometía el espíritu competitivo del juego.
Actualmente, cualquier pelota que toca el bate y cae en zona foul sin cruzar primera o tercera base es considerada foul automáticamente, sin importar si luego rueda hacia el área válida.
Este cambio marcó un precedente importante para proteger la integridad del deporte, asegurando que el juego se defina por habilidad real y no por artimañas técnicas que puedan alterar su esencia.
