Santo Domingo. En un hecho sin precedentes, el canciller ruso Serguéi Lavrov fue recibido por el presidente Luis Abinader en el Palacio Nacional, marcando la primera visita oficial de un jefe de la diplomacia rusa a República Dominicana. Sin embargo, el carácter discreto y reservado del encuentro contrastó con lo habitual en actos de esta envergadura.
No hubo alfombra roja, ni rueda de prensa, ni cobertura amplia de medios. La visita no apareció en la agenda pública del presidente ni fue anunciada por canales oficiales. Solo dos medios dominicanos presenciaron el arribo, y varios periodistas, incluso con acreditaciones internacionales, fueron excluidos del acceso.
El encuentro entre Lavrov y Abinader se llevó a cabo en el tercer piso del Palacio Nacional y duró 35 minutos, con énfasis —según un escueto comunicado— en los lazos históricos entre ambos países y el interés en fortalecer relaciones bilaterales.
La fuerte seguridad, la ausencia de protocolo público y el contexto internacional —con Rusia aún en conflicto con Ucrania— generaron especulación sobre el enfoque diplomático del gobierno dominicano. Cabe recordar que en 2022, Abinader fue de los primeros líderes latinoamericanos en condenar la invasión rusa.
Durante su estadía, Lavrov también se reunió con el canciller Roberto Álvarez, con quien ofreció una conferencia de prensa conjunta. El diplomático ruso calificó a República Dominicana como un “socio prometedor” y abordó temas de comercio, turismo y cooperación multilateral, como parte del 80 aniversario de relaciones bilaterales.
La visita concluyó tras el encuentro en el Palacio. Sin declaraciones oficiales adicionales, el hermetismo sigue marcando el tono de este episodio diplomático.
