WASHINGTON. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su intención de deportar a miles de inmigrantes indocumentados “peligrosos” hacia El Salvador, solicitando al presidente Nayib Bukele la construcción de más megacárceles para alojarlos.
Durante una reunión en la Oficina Oval, Trump elogió el sistema carcelario salvadoreño y afirmó haber pedido a Bukele que amplíe su capacidad para recibir a quienes, según él, representan una amenaza.
“Tantos como podamos sacar de nuestro país”, expresó Trump, aludiendo a los inmigrantes que, según su narrativa, ingresaron bajo la gestión de Joe Biden y que calificó como “asesinos y narcotraficantes”.
En una declaración polémica, el mandatario afirmó estar dispuesto a deportar incluso a ciudadanos estadounidenses que sean delincuentes violentos, asegurando que su equipo legal, liderado por la secretaria de Justicia Pam Bondi, ya está revisando las posibilidades jurídicas.
El plan de Trump se apoya en un acuerdo firmado en febrero, anunciado por el secretario de Estado Marco Rubio, mediante el cual El Salvador aceptó recibir delincuentes violentos de cualquier nacionalidad, un pacto que ha generado preocupación entre defensores de derechos humanos por sus implicaciones legales y éticas.
Trump justificó la medida con ejemplos extremos de violencia:
“Si golpean a ancianos con bates o violan mujeres mayores, claro que deben irse”, enfatizó.
El mandatario calificó la cooperación con Bukele como una alianza efectiva, asegurando que permite a EE.UU. actuar “con menos dinero y gran seguridad”, en su estrategia para reforzar la política migratoria y combatir el crimen transnacional.
