París. La líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, ha sido condenada este lunes a cuatro años de prisión, dos de ellos firmes con posibilidad de cumplirlos bajo brazalete electrónico. Además, la sentencia incluye una multa de 100.000 euros y una inhabilitación de cinco años con aplicación inmediata, lo que afecta directamente a sus aspiraciones presidenciales para 2027.
El tribunal correccional de París ha determinado que Le Pen y otros ocho miembros de su partido hicieron “pagar al Parlamento Europeo” a sus asistentes parlamentarios, cuando en realidad trabajaban para su formación política, la Agrupación Nacional (RN). La investigación estima un perjuicio de 2,9 millones de euros, sustancialmente inferior a los 4,5 millones calculados inicialmente por la institución europea.
La sentencia representa un golpe devastador para la política de 56 años, quien según los sondeos recientes, era la principal favorita para las elecciones presidenciales de 2027. La aplicación inmediata de la inhabilitación podría impedirle presentarse a los comicios, eliminando así a una de las figuras más influyentes del espectro político ultraderechista.
Desde el inicio del juicio, Le Pen ha defendido su inocencia, calificando las acusaciones como un intento de “muerte política“. Incluso el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, ha criticado la decisión judicial, al considerar que el tribunal no debería condenar electoralmente a una candidata.
Ante la posibilidad de que Le Pen quede fuera del escenario político, todas las miradas están puestas en Jordan Bardella, actual presidente de la Agrupación Nacional. Con solo 29 años, Bardella emerge como el posible sucesor de Le Pen y según recientes encuestas, generaría una mayor “satisfacción” entre los votantes si fuera elegido presidente en 2027.
La condena a Marine Le Pen no solo pone a prueba la estabilidad de su partido, sino que también redefine el panorama político francés en la antesala de una de las elecciones más inciertas de los últimos años. Ahora, la ultraderecha deberá decidir si puede seguir adelante sin su líder histórica o si su estructura se tambaleará sin ella.
