San Francisco de Macorís. La huelga convocada por el Frente Amplio de Lucha Popular (Falpo) y otras organizaciones sociales en San Francisco de Macorís transcurrió con relativa calma, bajo una estricta vigilancia policial y militar.
El paro, que se extiende hasta hoy, exige la reconstrucción de calles, aceras y contenes, la terminación del hospital regional San Vicente de Paúl, la construcción de la avenida Circunvalación, una Plaza de la Cultura y la carretera San Francisco de Macorís-Río San Juan.
Desde la madrugada del martes, la ciudad ha permanecido desolada, con comercios cerrados y quema de neumáticos en las vías. Agentes de la Policía Nacional y miembros del Ejército han sido desplegados en distintos puntos para evitar alteraciones del orden. Hasta el momento, solo se han reportado la detención de dos jóvenes y algunos bloqueos en las calles.
El director regional del Nordeste de la Policía, general Leonicio Natera Melenciano, afirmó que la situación en la ciudad es de tranquilidad y que las autoridades están garantizando el orden. Desde el lunes, el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional han activado dispositivos de seguridad estáticos, dinámicos y aéreos para prevenir disturbios.
Por su parte, el presidente Luis Abinader calificó la manifestación de “extraña”, asegurando que muchas de las demandas planteadas ya están en proceso de ejecución.
