Santo Domingo. La voz alegre, presencia imponente en tarima y estilo jovial de Diomedes Núñez se han apagado este domingo, dejando un profundo vacío en el corazón de sus seguidores.
Líder de la agrupación GRUPO MIO, el carismático intérprete dedicó su vida a mantener en alto la bandera del merengue, llevando su ritmo contagioso a escenarios nacionales e internacionales.
Ahora, Diomedes, quien compartió escenario durante gran parte de su carrera con su progenitor, el también merenguero Papirilo, se unirá en el cielo a su padre. Allá, en un eterno concierto celestial, volverá a entonar su frase icónica: “ENDERÉZALA PAPI.”
Desde el ámbito artístico, amigos, colegas y fanáticos lamentan su partida, recordándolo como un referente del merengue y un hombre que llevó alegría con su música.
PAZ A SU ALMA.
