Santo Domingo. La competencia global por las tierras raras se intensifica y la República Dominicana podría desempeñar un papel clave en este escenario. Durante su visita al país, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió con el presidente Luis Abinader para discutir el potencial del país en la explotación de estos recursos estratégicos.
Según Abinader, estudios preliminares realizados en colaboración con Estados Unidos indican que el territorio dominicano podría albergar importantes reservas de tierras raras, minerales esenciales para la fabricación de tecnología de punta y armamento. Esta discusión ocurre en un contexto de creciente tensión comercial entre China y EE.UU., con la nación norteamericana buscando reducir su dependencia de importaciones chinas.
Un informe del Servicio Geológico de Estados Unidos reveló los ocho países con mayores reservas de estos 17 elementos esenciales:
- China: Líder mundial con 44 millones de toneladas métricas (TM) en reservas y 240,000 TM en producción en 2023.
- Vietnam: Con 22 millones de TM, busca convertirse en una alternativa a China en el mercado global.
- Brasil: Tercera reserva mundial con 21 millones de TM, aunque su producción sigue siendo baja.
- Rusia: Posee 10 millones de TM y produjo 2,600 TM en 2023.
- India: Sus reservas alcanzan 6.9 millones de TM, con una producción limitada por regulaciones ambientales.
- Australia: Con 5.7 millones de TM, produjo 18,000 TM en 2023 y expande su industria minera.
- Estados Unidos: Aunque tiene solo 1.8 millones de TM en reservas, es el segundo mayor productor con 43,000 TM en 2023, con la mina Mountain Pass en California como su principal activo.
- Groenlandia: Sus 1.5 millones de TM permanecen sin explotar, pero podrían cambiar la dinámica del mercado.
Las tierras raras incluyen elementos como el neodimio, disprosio y holmio, cruciales para la fabricación de turbinas eólicas, baterías de vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos. Su extracción es compleja y costosa, requiriendo altas temperaturas y procesos químicos especializados.
La disputa por estos recursos seguirá marcando la geopolítica global, y la República Dominicana podría convertirse en un actor estratégico en este nuevo escenario económico y comercial.
