Chile. El gobierno chileno anunció este martes el término de la misión de su embajador en Venezuela, Jaime Gazmuri, en rechazo al proceso electoral del pasado 28 de julio, en el cual Nicolás Maduro fue proclamado vencedor en medio de acusación de fraude y falta de transparencia.
A través de un comunicado emitido por la Cancillería chilena, se afirmó que esta decisión responde a la “evolución de los hechos” tras las elecciones presidenciales, señalando que el régimen de Maduro ha perpetuado un sistema electoral opaco que no garantiza los estándares democráticos. “Chile espera que Venezuela pueda retomar la senda de la democracia y la promoción de los derechos humanos, valores que hoy se encuentran ausentes en ese país hermano”, destacó el documento.
El presidente chileno, Gabriel Boric, ha sido una de las voces más críticas en la región frente a la proclamación de Maduro. Chile ha insistido en reiteradas ocasiones en la necesidad de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) publique las actas electorales y ofrezca un desglose transparente de los resultados, demandas que también comparten Estados Unidos, la Unión Europea y otros países latinoamericanos.
Este movimiento diplomático chileno se suma a la creciente presión internacional contra el régimen de Maduro. Paraguay, horas antes, también anunció el retiro de su embajador en Caracas y reconoció a Edmundo González, el líder opositor asilado en España, como presidente electo de Venezuela.
Por su parte, el gobierno de Maduro respondió con la ruptura de relaciones diplomáticas con Paraguay y la exigencia de la salida de su diplomático personal, medida que fue replicada por el gobierno de Santiago Peña en Asunción.
Aunque el gobierno chileno ha endurecido su postura, no ha llegado al extremo de reconocer a González como presidente electo, argumentando que “no competir” a Chile proclamar mandatarios en otros países. La ministra de Interior y Seguridad Pública, Carolina Tohá, enfatizó que esta decisión no implica una ruptura total de relaciones con Venezuela y que el consulado chileno continuará operando para mantener funciones básicas.
La crisis electoral venezolana sigue generando divisiones en América Latina. Argentina, Perú y otros países de la región han visto sus delegaciones diplomáticas expulsadas por Venezuela tras desconocer el triunfo de Maduro, mientras que líderes opositores como González intensifican contactos internacionales para buscar apoyo ante la creciente represión del régimen chavista.
La Cancillería chilena concluyó su comunicado reiterando su compromiso con la democracia y los derechos humanos, dejando en claro que seguirá apoyando los esfuerzos internacionales para restaurar el orden democrático en Venezuela.
