Damasco. Los rebeldes llegaron este domingo a la capital, Damasco, y declararon la ciudad “libre” del régimen de Bashar al Assad, quien gobernó con mano de hierro durante más de 20 años.
El grupo insurgente Hayat Tahrir al Sham (HTS), uno de los principales actores en la ofensiva, confirmó a través de la red social Telegram que Al Assad había abandonado el país. Esta información fue corroborada por el Ministerio ruso de Relaciones Exteriores, que detalló que el mandatario dejó su puesto y el territorio sirio tras negociaciones con otros participantes del conflicto.
Moscú, aliado clave del régimen de Al Assad durante los 13 años de guerra civil, jugó un papel crucial para que el presidente lograra mantenerse en el poder, aunque en este momento parece haber facilitado su salida.
De acuerdo con fuentes citadas por la agencia Reuters, Al Assad partió en un avión privado desde el aeropuerto internacional de Damasco, en medio de escenas de caos mientras numerosos ciudadanos intentaban huir del país.
Este avance de los insurgentes y la caída del régimen marcan un capítulo decisivo en la devastadora guerra civil que ha transformado a Siria desde 2011. Aunque aún no está claro cuál será el rumbo político que tomará el país, la toma de Damasco y la huida de Bashar al Assad representan un cambio radical en el panorama del conflicto.
