Santo Domingo, RD – La Dirección General de Pasaportes (DGP) se prepara para trasladar sus operaciones a un nuevo edificio en el Ensanche Naco, una decisión que ha generado controversia por su elevado costo de alquiler mensual, valorado en aproximadamente RD$9.7 millones.
El director de la entidad, Lorenzo Ramírez Uribe, justificó la medida señalando que el actual edificio, construido en la década de 1970, carece de ascensores y accesos adecuados para personas con discapacidad, lo que dificulta la atención eficiente a los ciudadanos. Según el contrato firmado, el alquiler del nuevo espacio, con opción a compra tras cinco años, asciende a RD$696,930,106.86.
El edificio Epokal 253, ubicado en una de las zonas más exclusivas de la capital, cuenta con 11 niveles de oficinas, cinco niveles subterráneos con 95 espacios de estacionamiento, y un precio estimado de 30 dólares por metro cuadrado, más cinco dólares adicionales por mantenimiento. Ramírez asegura que el costo es competitivo comparado con otros inmuebles de la zona, cuyo precio supera los 40 dólares por metro cuadrado.
“La adquisición de un edificio propio era financieramente inviable con nuestro presupuesto anual de RD$1,900 millones. Este contrato es la mejor alternativa para modernizar y estandarizar los servicios que ofrecemos a la ciudadanía”, afirmó el funcionario.
La mudanza, aún sin fecha confirmada, forma parte de un plan de modernización que busca mejorar la eficiencia de los servicios, reducir los tiempos de espera y garantizar un acceso más cómodo para los usuarios. Según Ramírez, el nuevo edificio ya cuenta con mobiliario y equipamiento básico, lo que reducirá costos adicionales.
Aunque Ramírez destacó que la ubicación responde a un análisis de accesibilidad y flujo de transporte, el elevado costo del alquiler y la elección de un espacio en una zona comercial exclusiva han desatado críticas en sectores que consideran la medida innecesaria y onerosa.
Por su parte, el titular de Pasaportes defendió la decisión: “Cada paso ha sido pensado para garantizar un servicio de calidad y modernizar una institución que debe cumplir con estándares internacionales”. Entre los planes de la entidad se encuentra la certificación ISO de sus procesos y servicios.
Mientras tanto, las actuales instalaciones seguirán operando para ciertas funciones, mientras “el grueso” de las operaciones se trasladará a la nueva sede. La decisión de la DGP sigue generando opiniones divididas entre quienes ven en ella una oportunidad para mejorar el servicio y quienes cuestionan la proporcionalidad de la inversión frente a las necesidades del país.
