Puerto Príncipe, Haití. La destitución del primer ministro haitiano, Garry Conille, anunciada por el Consejo Presidencial de Transición (CPT), ha sumido al país en una nueva crisis política, aumentando la incertidumbre sobre las elecciones previstas para el próximo año. Entre las causas citadas para la destitución, figura una reunión secreta que Conille celebró en Nueva York con el presidente dominicano Luis Abinader durante la Asamblea General de la ONU, la cual no fue informada oficialmente.
Aunque el encuentro, que también contó con la presencia del canciller dominicano Roberto Álvarez y la ministra de Relaciones Exteriores haitiana Dominique Dupuy, fue descrito como cordial y sin acuerdos, su carácter no oficial ha generado conjeturas. La destitución de Conille fue formalizada en un decreto que, según agencias como AFP y AP, se publicará en El Monitor, la Gaceta Oficial haitiana. El empresario Alix Didier Fils-Aime , expresidente de la Cámara de Comercio e Industria de Haití, asumirá en su lugar.
Entre las ausaciones adicionales contra Conille, el CPT destacó su decisión de contratar sin autorización al Grupo de Defensa Studebaker , lo cual provocó rumores sobre la presencia de mercados internacionales en Haití. Además, el CPT intentó realizar cambios en los ministerios de Justicia, Finanzas, Defensa y Salud , pero Conille se opuso, según medios como el Miami Herald. La crisis también ha estado marcada por denuncias de corrupción , con Conille pidiendo la dimisión de tres miembros del CPT implicados en un escándalo de sobornos .
La destitución de Conille ha sido cuestionada por el mismo primer ministro, quien en un comunicado rechazó la medida, afirmando que la decisión es contraria a la Constitución ya las leyes de transición . Conille sostiene que el Consejo Presidencial no tiene la autoridad para destituir a un primer ministro, dado que dicha prerrogativa no le fue atribuida legalmente.
El expresidente Jocelerme Privert hizo un llamado a la unidad, enfatizando la necesidad de priorizar los intereses de Haití y de concluir la transición mediante elecciones democráticas . Privert, quien lideró el país durante la transición tras la caída de Michel Martelly, afirmó: “La transición debe terminar. Haití necesita un gobierno legítimamente elegido por el pueblo”.
La situación actual plantea desafíos significativos para el gobierno y para los esfuerzos de transición en Haití, exacerbando las tensiones políticas y profundizando el debate sobre la legitimidad y la autoridad del Consejo Presidencial en un contexto de transición que requiere urgentemente estabilidad.
