Santo Domingo. La comisión encargada de la gestión del Estadio Félix Sánchez ha anunciado que se establecerán estrictos controles para su uso durante el periodo de apertura temporal, previo al cierre para reiniciar las obras en preparación para los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
El estadio fue abierto al público de manera temporal con el inicio del Mundial de Fútbol Femenino Sub-17, un evento de gran proyección global. Tras la finalización del torneo, se permitirán un número limitado de actividades no deportivas como parte de pruebas de estrés de la instalación, mientras se implementa el nuevo reglamento de uso hasta su cierre programado en el primer trimestre de 2025, cuando comenzarán las obras de la nueva pista de atletismo y el equipamiento correspondiente.
Durante esta fase de apertura, se empezará a trabajar en una pista alterna para que los atletas de atletismo puedan prepararse adecuadamente. El estadio será administrado por una comisión compuesta por el Ministerio de Deportes, el Ministerio de Vivienda y Edificaciones y el Comité Organizador.
Se está finalizando un riguroso reglamento de uso que servirá para la preservación de esta instalación multiuso, la cual es única en el país. El manual de uso del remozado Estadio Olímpico Félix Sánchez se dará a conocer en los próximos días tras su aprobación definitiva.
La reunión para la elaboración del reglamento fue liderada por el ingeniero Carlos Bonilla, ministro de Vivienda y Edificaciones, el ministro de Deportes Kelvin Cruz y el presidente del Comité Organizador de los Juegos Santo Domingo 2026, José P. Monegro. En esta sesión también se discutieron las obligaciones contractuales que deberán asumir los usuarios del estadio, garantizando así su preservación y mantenimiento.
Estas normas tienen como objetivo asegurar que el estadio permanezca en condiciones óptimas, convirtiéndose en un legado importante para el país tras los Juegos Santo Domingo 2026. La comisión ha contado con asesoría técnica para asegurar los mejores resultados, siguiendo ejemplos de otros países con instalaciones similares. Además, se trabaja en un contrato que obligue a los usuarios a cumplir con las reglas de uso y las garantías necesarias para la preservación de la instalación.
