Santo Domingo. – Con el objetivo de acelerar la reducción de los embarazos adolescentes no planificados en poblaciones vulnerables de América Latina y el Caribe, se llevó a cabo en la capital dominicana una importante reunión regional. El evento reunió a ministros, autoridades locales, expertos y jóvenes líderes, quienes discutieron estrategias prácticas para abordar esta problemática de salud pública.
Organizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en colaboración con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el evento contó con el apoyo del Gobierno de la República Dominicana y Canadá. Fue encabezado por el ministro de Salud, Víctor Atallah, y la primera dama de la República Dominicana, Raquel Arbaje.
Bajo el título “Acelerando la reducción del embarazo adolescente entre edades de 10 a 14 y de 15 a 19 años en poblaciones vulnerables en América Latina y el Caribe”, el evento busca acordar soluciones prácticas que ayuden a mitigar el impacto de los embarazos adolescentes en las trayectorias de vida de las niñas.
El ministro de Salud, Víctor Atallah, destacó la importancia de la reunión para abordar un tema crucial en la región, enfatizando la necesidad de seguir fortaleciendo las políticas de prevención. Subrayó los avances logrados en el país en los últimos años, con una disminución en la tasa de fecundidad adolescente, resultado de las estrategias implementadas por el gobierno.
Por su parte, la primera dama Raquel Arbaje resaltó la coincidencia del evento con las metas nacionales de reducir el embarazo en adolescentes. Expresó que las estadísticas actuales muestran una disminución significativa del 26.58 % en el primer trimestre del 2024, en comparación con el mismo período de 2023, gracias a la Política de Prevención y Atención a las Uniones Tempranas.
La representante de la OPS/OMS, Alba María Ropero, mencionó que, a pesar de los avances desde la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la tasa de fecundidad adolescente en la región sigue siendo la segunda más alta del mundo, con grandes inequidades entre países.
Mario Serrano, representante del UNFPA, subrayó las graves consecuencias socioeconómicas del embarazo adolescente, como el aumento de las muertes maternas y neonatales, la deserción escolar y las uniones tempranas. Por su parte, Carlos Carrera, de UNICEF, alertó sobre la brecha entre adolescentes de zonas rurales y urbanas, lo que limita el cumplimiento pleno de sus derechos.
Durante los dos días de la reunión, los participantes evaluaron cómo mejorar la recolección de datos desglosados para identificar mejor a los grupos más afectados y exploraron estrategias multisectoriales para fortalecer la respuesta ante los embarazos adolescentes.
El evento concluyó con un acuerdo regional para elaborar un informe que detalle los compromisos asumidos y las estrategias discutidas para reducir el embarazo adolescente en la región.
