SANTIAGO, Chile. – La ministra de la Mujer de la República Dominicana, Mayra Jiménez, encabezó la delegación del país en la novena Conferencia de Estados Parte del Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (MESECVI), celebrada en conmemoración de los 30 años de la Convención Belém do Pará.
Durante el evento, la ministra presentó un detallado informe sobre las iniciativas implementadas por el gobierno dominicano para combatir la violencia de género e intrafamiliar. Destacó políticas clave como el Plan Estratégico Por Una Vida Libre de Violencia para las Mujeres y la Línea de Emergencia *212, operativa las 24 horas del día. Además, mencionó los servicios de Asistencia Legal y Psicológica y las 16 Casas de Acogida distribuidas a lo largo del territorio nacional.
Un punto destacado fue la introducción del Sistema de Atención y Respuesta Automatizada (SARA), un chatbot innovador diseñado para ofrecer asistencia virtual y respuestas automatizadas relacionadas con la violencia contra las mujeres, fortaleciendo así el acceso a servicios de protección.
Jiménez moderó también el panel titulado “Presentación de avances y desafíos en el desarrollo de una ley modelo para prevenir, sancionar y erradicar la violencia de género facilitada por las nuevas tecnologías”. En este espacio, altas funcionarias discutieron cómo las nuevas tecnologías pueden influir en la resolución de casos de violencia de género hacia niñas, adolescentes y mujeres.
El evento culminó con la firma de la Declaración sobre Estrategias Aceleradoras Para la Implementación de la Convención Interamericana Para Prevenir, Sancionar Y Erradicar La Violencia Contra Las Mujeres. En este documento, los Estados Parte se comprometieron a fortalecer las capacidades institucionales, implementar estrategias efectivas y eliminar obstáculos que obstaculizan la igualdad de género.
La Convención Belém do Pará, adoptada el 9 de junio de 1994 por la Organización de Estados Americanos, representa un hito internacional al reconocer el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia. Desde su implementación, ha guiado la creación de leyes y políticas para enfrentar la violencia de género en toda América Latina.
